El mascon de la Selección!!!


Autor:

Don Memo R Diaz -El Garrote-

Visto en: chichicaste.blogcindiario.com

Escuchando en la radio

que peleábamos la clasificación,

un domingo decidí ir al estadio

a apoyar a nuestra selección.

El locutor, con voz patriota,

a los fanáticos nos aseguraba:

“nuestra selección mueve bién la pelota,

y les vamos a meter una goleada.”

¡Hoy no voy a ir a misa!,

-le dije a mi mujer con alegría-,

para el Cuzcatlán salgo de prisa

pues juega “la Selecta” al mediodía.

Ella dice: ¿Por qué vas al estadio,

si por el canal cuatro lo van a televisar?

También lo van a pasar por la radio.

¡Lo que querés es irte a chupar!.

Te juro vida mía,

que sólo voy a ver el masconcito.

No me voy a echar ni una fría

y me regreso a la casa rapidito.

Parecía chiche el volado

pues jugábamos contra Surinam.

Compré mi ticket en el negro mercado,

y de maje, que me zampo al Viet Nam.

La cancha estaba bién engramadita.

El Cuzcatlán lucía lleno hasta el tope.

Estaba saludando a los de la Lomita,

cuando me cáe una cagada de zope.

“Es un augurio de buena suerte” -me dije-,

“segurito que ganaremos éste día.”

Atrás de mí había un gran despije.

Había guerra con sandía.

Soltaron vejigas por todos lados.

Y un cipote cholco y canijo,

agarra una y me fijo

que eran condones inflados.

Saltan a la cancha los negritos

bajo una lluvia de bolsas con fuego.

Pensé: “se ven fuertes estos morenitos

pero segurito ganaremos este juego.”

Al fín salen nuestros jugadores

al compás del “pájaro picón, picón.”

Truenan metralletas y silvadores

y la KL toca “Arriba con la Selección:”.

De pié empezamos a cantar

“Saludemos la patria orgullosos…”

Nuestro himno toca la banda militar.

Se me han puesto los ojos llorosos.

Gana el saque inicial la selección,

y en mi mente empiezo a calcular

el pisto que se van a hueviar

los directivos de la Federación.

¡Llegó la hora esperada, empezó la socazón.

Primera jugada. Pelota parada.

Tiro de “corner”. A favor de la selección.!

Los nuestros se meten a la buruca

y metemos un gol de cabezaso.

Siento un fuerte golpe en la nuca.

Me sonaron de un sandillazo.

El gol se empieza a celebrar,

pero no lo ví por el cachimbazo.

Al que me golpeó empiezo a controlar

para fajármelo de un mangazo.

Un bicho malcriado y metido,

que se estaba comiendo una minuta,

me grita: “sentáte viejo hijuepucha

dejá ver a gusto el partido.”

Los negritos mueven la bola de nuevo.

Su equipo se está poniendo abusado.

A uno le dan una patada en un huevo

y nos sacan un defensa expulsado.

El árbitro marca la falta.

¡Tiro libre directo!.

La pelota viene bién alta.

El portero se lanza perfecto.

Fué un tiro chanfleado y brutal

que el delantero lanzó en gran carrera.

Pasó encimita de la barrera

y se estrelló contra el paral.

Los contrarios con insistencia

se lanzan al contragolpe rapidito.

En un descuido de la defensa

nos meten un gol de taquito.

“Era off-side”. El “coach” viene a protestar.

Pero el árbitro no le hace caso.

Al “line man” se fajan de un botellazo

por no marcar el fuera de lugar.

Uno a uno el marcador,

y teníamos dos jugadores amonestados.

Yo rezaba: “Ojalá gane El Salvador”,

y que me cáe una bolsa con mia…

Aquí si me vine a enojar,

pués yedían mis ropajes.

Al que me “bañó” quise divisar,

pero todos se hicieron los majes.

“No se enoje, ni se ponga del carajo.”

-Me dijo el que estaba a la par-.

“Si se quiere desquitar,

aviéntesela a otro más abajo”.

Y así con el marcador empatado

terminaron los primeros 45 minutos.

“Ojalá no perdamos por brutos”

-me decía- ya un poco preocupado.

Técnicos y jugadores

se ván velozmente corriendo.

Se dirigen a los vestidores

para la táctica estar discutiendo.

Bajé las gradas hasta el murito,

pués me dieron ganas de orinar.

Me llovieron proyectiles en un momentito,

y por “mión”, me vinieron a “fusilar”.

El réferi suena su gorgorito,

la bola va contra la meta salvadoreña.

La afición lanza un grito:

“Párenlos a pura leña.”

La número cinco la tiene el atacante,

un negrito de larga melena,

y en una jugada impresionante,

nos mete un gol de chilena.

Una vieja curcucha,

que andaba con su marido,

me tira yuca con curtido

que me vuela la cachucha.

“Vaya a sonarse a su abuela”,

le dije viéndola entre las faldas.

“Como se ve que no fué a la escuela,

mejor aviénteme las nalgas..”

Su marido bravucón,

que tenía un lunar en el cachete,

saca tamaño machete

y me dice: “te voy a mandar al panteón.”

Los aficionados curiosos

de las graderías de sol,

nos vén pelear como babosos

cuando nos zampan el tercer gol.

Sacamos la pelota de nuevo.

El equipo está jugando muy mal.

Al mismo negro le dán en el otro huevo

y nos expulsan al otro central.

Uno de los nuestros, que tiene tamaña panza,

a un negro le da un codazo en la rabadilla,

y el mulato con alevosa venganza

le da una patada en la chimpinilla.

Peléan isleños y salvatruchas.

Se levanta excitada toda la mara.

Al árbitro le cáe una “polla” en la cara

y manda a los dos peleoneros a las duchas.

Reparten leña los salvadoreños,

y el árbitro de Costa Rica

marca “Penal” en el área chica

a favor de los caribeños.

Toma carrera el negro aceituno,

y nuestro portero abusado

se lanza para el otro lado,

y ya nos llevan cuatro a uno.

Se reanuda de nuevo el mascón.

A un negro le dejan la pata coja.

Por poquito le sacan tarjeta roja

a nuestro volante de contención.

Un maistro que estaba atrás

me regala un trago de alcohol.

Le dije: “Esto sabe a aguarrás”,

cuando metemos un troncho de gol.

“El mago”, que es lindo para “driblear,”

al defensa le hizo un sombrerito;

y antes de al arco rematar

al portero le hizo el tunelito.

Ya sólo queda poquito rato,

el tiempo se está terminando.

Surinam nos está ganando,

perdemos dos a cuatro.

Termina el partido finalmente.

Los nuestros lloran acurrucados.

Los negritos se abrazan alegremente.

¡Del mundial quedamos eliminados!

Unos tipos bién borrachos

al árbitro así le gritaron:

“¿Cuanto pisto te pagaron

mexicanos y catrachos?”

Empiezo a buscar la salida.

La marabunta sale al galope.

Por un túnel hago la huída,

y de un bolsazo me dejan miope.

Afuera había un gran relajo.

Dos bolos se estaban dando riata.

La policía daba golpes a destajo.

Yo me fuí a mi casa a pura pata.

Al llegar, mi mujer me recrimina:

“Venís con juelgo a guaro y yedés a muerto.

Segurito venís de chupar del puerto

y salís con que venís de la partida.”

“Te juro, mujer adorada,

que vengo de ver el encuentro.

Si me vés todo chuco, como esperpento,

es porque me pasó encima la cuchada.”

“Pues ahora, por andar de necio

vás a dormir en el sofá.”

“Yo me voy con los bichos donde mi mamá.”

Te castigaré con “el látigo de mi desprecio.”

“Te juro que no me vuelvo a portar mal.

Y al estadio no regreso a ver otro partido.

De ahora en adelante del fútbol me olvido…

…hasta el póximo mundial.”

Publicado el 23 enero, 2009 en Curiosidades, Humor y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 7 comentarios.

  1. por eso y por mas odio el fútbol jaja

    muy largo este post hermano!😀

  2. muy bueno el post,
    y muy cierto.

    pero aqui hay un sentimiento por un equipo que es superior a todo,
    vamoooooooo betiiiiiiiss

  3. amigo enator tienes una sorpresa en mi blog,
    pasate cuando puedas.

    bye2

  4. ¬¬ betis…. me gusta palmerin! xD

  5. muy grande el post pero muy ciertas las palabras!

    saludos a todos!

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